Dimite Cristina Cifuentes


Madrileños, Cristina Cifuentes ha dimitido. La publicación del vídeo del presunto hurto de 2 tarros de crema OLAY en un Eroski ha sido la puntilla para una Cifuentes acorralada por su mastergate. No le quedaba otra opción. No obstante, resulta curisoso que esta noticia de 2011, y que según parece era conocida por los medios, aparezca, precisamente, en estos momentos. No se entiende como, conociéndose este hecho, unos meses más tarde Rajoy la nombrara Delegada del Gobierno en Madrid (o sí). Llama la atención, además, que haya sido un medio amigo del PP el que publicara la noticia y que se produzca una semana después de que la propia Cifuentes llevara ante la fiscalía el Campus de la Justicia de Aguirre. Ya se sabe aquello de “¡Cuerpo a tierra que vienen los nuestros!“. Seguir leyendo “Dimite Cristina Cifuentes”

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Tyrion Lannister, un oxímoron político en Juego de Tronos


La presentación de un mundo decadente y siniestro, en constante transición, que busca encontrar un nuevo equilibrio ante enormes peligros acuciantes y luchas eternas por el poder político, aderezado de guerra de espadas, armaduras, ambiciones personales, magia, religión, brutalidad, crueldad, muerte, sexo…y dragones, son el atractivo contexto imaginario que atrapa a los espectadores de Game of Thrones[1] (en adelante GOT). Hilos argumentales fantásticos con giros inesperados y personajes perfectamente (in)definidos y polidimensionales, con una clara actitud ante el poder y su ejercicio en este mundo, completan un cóctel que seduce a un público que cae irremisiblemente ante lo que ofrece GOT, haciendo de la serie un éxito y fenómeno sin precedentes. Si a eso le añadimos las referencias constantes al pensamiento y a la acción política, su ética, y a teorizaciones sobre el poder, o las diferentes estrategias para obtenerlo y conservarlo, se trata de un material demasiado suculento como para que cualquier politólogo, aunque sea con un nivel principiante de freakismo, no caiga sucumbido a los pies de esta magnífica serie. Seguir leyendo “Tyrion Lannister, un oxímoron político en Juego de Tronos”

La nada interminable del PP gaditano


Ésta era la placa que contenía el nombre de la avenida de la discordia que se ha cambiado, pero naturalmente sólo se veía así cuando se miraba a través del odio y la desmemoria del interior del fascismo en penumbra.

El ayuntamiento de Cádiz aprobó cambiar el nombre de la avenida Ramón de Carranza por “4 de diciembre de 1977 (fecha histórica de movilización del andalucismo frente a un régimen franquista terminal y que desembocó en el referéndum del 28F de 1980 y posterior autonomía andaluza) con el voto a favor de Ganar Cádiz en Común, Por Cádiz Sí se Puede y el PSOE, lo que ha producido un artificioso revuelo en los medios locales y la derecha más recalcitrante que ocupa los asientos del PP en el pleno municipal. Seguir leyendo “La nada interminable del PP gaditano”

La proximidad distópica de Nosedive


ADVERTENCIA: EL TEXTO QUE SIGUE A CONTINUACIÓN CONTIENE SPOILERS

El miedo en el cine y en la literatura es una emoción que provoca sentimientos contradictorios. Otorga una sensación arrebatadora, que nos atrapa, al mismo tiempo que nos produce una sacudida que nos hiela el interior. Cautiva y turba por igual. El miedo, como cualquier poder en manos de un superhéroe, es algo que debe ser administrado con responsabilidad. Así, al igual que para los Jedi “el miedo es el camino hacia el Lado Oscuro”, como afirmaba Yoda, la cercanía con el presente y el temor a que la ficción que describe se convierta en realidad son los principales elementos de seducción de las distopías, el reverso tenebroso de las utopías. Es, precisamente, esa proximidad con el presente el elemento fundamental de persuasión e inquietud que provoca una serie como Black Mirror y que hacen de ella un must de todo seriéfilo. Seguir leyendo “La proximidad distópica de Nosedive”

No es tiempo de sutilezas


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No es tiempo de sutilezas. Decía Machado que “De diez cabezas, nueve/ embisten y una piensa”. Nada más descriptivo para definir lo acontecido estos días en el asunto de Cataluña. Las partes en conflicto han desarrollado un discurso extremo en el que no se permiten ni fisuras ni cuestionamientos. Las apelaciones a la patria y las declaraciones guerracivilistas de políticos, así como análisis maximalistas, y de parte, en los medios han ayudado a su propagación entre una población que ha entrado en una espiral de confrontación sin sentido. De esta manera, en los diversos medios sociales se ha visto de todo: videos llamando al odio, difusión de imágenes y noticias falsas, vítores surrealistas jaleando las respectivas posturas, enfrentamientos de amigos en debates demagógicos sobre argumentos falaces o apoyos a una ultraderecha que parece despertar, entre otras cosas. Seguir leyendo “No es tiempo de sutilezas”